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La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) han presentado un ambicioso plan que van a llevar a cabo de forma conjunta y que comienza con la elaboración del informe: “La salud global y la enfermería, el estado de la enfermería en el mundo”. Así lo han anunciado Howard Catton, director general del CIE, y Carey McCarthy, de la OMS en el marco del Foro Internacional de Regulación Enfermera que ha tenido lugar en Madrid. En el encuentro se ha acordado la hoja de ruta enfermera para dar respuesta a las necesidades de salud de la población a medio y largo plazo. El objetivo de este encuentro ha sido “analizar, consensuar y determinar las competencias y funciones de las enfermeras que deberán legislar los países si quieren garantizar una atención sanitaria que mantenga, o incluso mejore, las mismas cotas de seguridad, calidad y eficiencia para los pacientes”.

Tal y como se ha puesto de manifiesto, el citado informe se encuentra, en estos momentos, en el proceso de recopilación y validación de datos. No obstante, el objetivo final de este trabajo es diseñar conjuntamente una estrategia para la enfermería que abarcaría los años 2021-2030.

En este sentido, Carey McCarthy ha incidido en la necesidad de cambiar la visión de los recursos humanos de salud que hasta el momento tienen los países, así ha aseverado que “desde la OMS vamos a trabajar de forma intensa en los próximos años para conseguir que los gobiernos vean que los profesionales sanitarios son una inversión y no un gasto”. Para conseguirlo, “estamos trabajando en un informe muy exhaustivo sobre la situación real de la enfermería en todo el mundo”, ha señalado.

El proyecto pretende incluir el número de profesionales, distribución por sexos, modelo de formación, tipo de regulación, características del mercado laboral e incluso el salario en cada uno de los países. Está previsto que una versión preliminar de este informe, en cuya elaboración va a trabajar activamente el CIE, se presente en Ginebra en 2020, para que la Asamblea General de la OMS pueda aprobar la estrategia en su reunión de 2021.

El Foro Internacional de Regulación Enfermera ha estado organizado por el Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) y el Consejo General de Enfermería de España, organizaciones que han estado representadas por sus presidentes, Annette Kennedy, y Florentino Pérez Raya, respectivamente. Asimismo, ha contado también con la participación activa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), representada por Carey McCarthy, responsable de políticas de enfermeras y matronas del departamento de personal sanitario y RRHH. También han participado representantes de la Red Europea de Órganos Reguladores de Enfermería y de los órganos reguladores enfermeros de Estados Unidos, Australia, Brasil, Jordania, Líbano y República Dominicana.

Otro de los temas abordados en el encuentro ha sido ha sido las desigualdades que afectan a las enfermeras en función de su país de origen. En este sentido, la presidenta del CIE, Annette Kennedy, ha llamado la atención sobre las condiciones laborales, en general, y las diferencias salariales, en particular, que llevan a muchas enfermeras de países en vías de desarrollo a irse a otros desarrollados en busca de mejores oportunidades. “Uno de los problemas a los que nos enfrentamos actualmente, en términos globales, es la contratación de enfermeras de países con bajos ingresos por parte de países con ingresos elevados. A las enfermeras nos gusta viajar, nos enriquece como profesionales en conocimientos y experiencia, pero en lo que no estamos de acuerdo es en esa contratación agresiva que hace que, en zonas de países del continente africano o de Latinoamérica”.

Más allá de estas diferencias entre unos países y otros, para la presidenta del CIE, “los retos a nivel mundial son similares, pero a diferente nivel en cada uno de ellos”. Entre ellos, ha destacado la escasez de enfermeras o los bajos salarios porque, ha reconocido, “aunque en los países con ingresos más elevados el salario sea mayor, también lo es el coste de la vida”.

La amenaza de la cronicidad

Por su parte, el presidente del Consejo General de Enfermería de España, Florentino Pérez Raya, ha destacado que este Foro Internacional tiene una importancia crucial por su repercusión en la salud de las personas. “El futuro inmediato de nuestra Sanidad pasa por el envejecimiento sostenido de la población y por un aumento indiscriminado de pacientes crónicos, muchos de ellos de gran complejidad porque tienen que convivir con varias patologías y tomar varios tratamientos farmacológicos a la vez. Y para dar respuesta a esta realidad asistencial sólo cabe aprovechar todo el potencial de las enfermeras”. En su opinión, “es necesario dejar atrás un sistema basado únicamente en el curar a otro cuyo eje sea el cuidar. Y esto implica que los países hagan las modificaciones que sean necesarias en su legislación de cara a disponer de una enfermera cuyas competencias puedan dar respuesta a la salud de sus ciudadanos”.

Finalmente, David Benton, director ejecutivo del Consejo Nacional de Juntas Estatales de Enfermería de Estados Unidos, aseguraba que “los sistemas sanitaros y los cuidados enfermeros tienen similitudes y diferencias si comparamos los países, pero lo importante es que podemos aprender unos de otros y así afrontar los retos del sistema y satisfacer las necesidades de la población. Por ejemplo, resulta muy interesante la experiencia de España con la prescripción enfermera y en Estados Unidos hemos desarrollado distintos modelos de exámenes de los que podemos aprender todos. Si miramos a Latinoamérica vemos el valor de los servicios en la comunidad y cómo se prestan los servicios sin necesidad de desplazarse a un hospital”.