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La Asociación Europea de Urología define los síntomas molestos en relación con la micción en un concepto denominado síntomas del tracto urinario inferior (STUI). Un gran número de patologías urológicas tienen una sintomatología común. Cuando se detectan los STUI debe buscarse la causa para realizar un tratamiento correcto. Mª Teresa Guillermo Alonso, enfermera asistencial de la Unidad de Hospitalización de Urología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, de Madrid, recuerda que los STUI se clasifican en tres grupos:

  • Síntomas de llenado. Aumento de frecuencia miccional por el día, nocturia, urgencia miccional, incontinencia urinaria.
  • Síntomas de vaciado. Chorro miccional débil o lento, chorro miccional intermitente, dificultad en el inicio de la micción, esfuerzo miccional.
  • Síntomas postmiccionales. Sensación de vaciado incompleto, goteo postmiccional.

La causa más frecuente de STUI es diferente en hombres que en mujeres, siendo en los hombres la hipertrofia benigna de próstata (HBP) a partir de los 50 años y, en la mujer, la incontinencia urinaria (IU) y la vejiga hiperactiva (VH) a partir de los 40 años.

Actualmente, las opciones terapéuticas para los STUI/HBP son la farmacoterapia con inhibidores de la 5 alfa-reductasa, alfa-bloqueantes, beta-agonistas, anticolinérgicos, asociaciones de anticolinérgicos y alfa-bloqueantes junto con los tratamientos intervencionistas como la resección transuretral de próstata (RTUp), técnicas mínimamente invasivas y técnicaS más novedosas como la terapia transuretral con microondas.

Factores de riesgo

Tal y como detalla la enfermera del Hospital Gregorio Marañón, el abordaje de la IU y la VH se centra en disminuir los factores de riesgo, cambios en el estilo de vida, reeducación vesical, rehabilitación del suelo pélvico, electroestimulación y tratamiento farmacológico. También hay que tener en cuenta que la infección del tracto urinario de origen nosocomial está relacionada con la presencia de una sonda urinaria en más del 80 por ciento de los casos. Aquí, “la intervención de enfermería juega un papel fundamental en la prevención de los factores de riesgo asociados al uso del catéter urinario”.

 Valoración en enfermería

En este contexto, el personal de enfermería cuenta con una herramienta clave para la detección de los STUI, que es la valoración enfermera centrada en el diálogo con el paciente siguiendo siempre un modelo de cuidados. A través de la valoración de enfermería se establece una entrevista sobre sus hábitos miccionales, dietéticos y de salud enmarcados en patrones funcionales de salud con los que se perfila un diagnóstico enfermero en relación a la patología urinaria existente. Así, “la enfermería debe tener adquirido un perfil competencial para poder valorar y detectar todos los síntomas relativos a las patologías del tracto urinario. Este perfil se adquiere gracias a la formación postgrado y la experiencia laboral”, puntualiza Mª Teresa Guillermo Alonso.

Consultas por edad

La mujer consulta sobre sus síntomas dependiendo de su edad. Las mujeres de edad avanzada se resignan culturalmente a los STUI, asumiendo pérdidas de orina con la falsa creencia de que es un problema asociado al envejecimiento.  Además la sociedad no favorece esta consulta, publicitando la venta de protectores urinarios femeninos. Solo cuando las pérdidas involuntarias de orina provocan una alteración importante en su vida diaria, se deciden a pedir ayuda a un profesional de la salud.  “Las mujeres más jóvenes son pacientes con mayor empoderamiento, gracias al avance de las redes sociales y al uso que hacen de ellas, convirtiéndolas en pacientes más informadas y con ganas de dar solución a sus problemas urinarios”.