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Cuando un paciente se enfrenta a un diagnóstico de un síntoma del tracto urinario inferior, la duda más común que le suele venir a la cabeza es cómo afectará a su vida  familiar y social, pero sobre todo a su vida sexual. “Sienten vergüenza de mantener relaciones sexuales con su pareja por la urgencia miccional y la frecuencia”, destaca Isabel Checa, enfermera en la Fundación Jiménez Díaz, de Madrid, quien añade que, en cuanto a la vida familiar, sienten miedo a salir de casa por tener que acudir con mayor frecuencia al baño, por saber dónde hay aseos e incluso sienten vergüenza por el olor que pueden tener debido a las pérdidas de orina involuntarias.

Según la especialista, la mayor parte de los pacientes no se suele apoyar en sus familias cuando obtienen el diagnóstico de STUI, intentan evadir el problema y no se apoyan en las personas de su entorno.

En esta situación, es clave intentar conseguir un consenso entre el especialista y el paciente para buscar el origen y diferentes síntomas de la causa de los STUI. Porque, tal y como recuerda la enfermera, la presencia de los STUI afecta a la vida familiar y personal de quien los padece, que se puede traducir en un aislamiento social y en dejar de hacer actividades sociales cotidianas. 

Afectación psicológica

 Y es que “los STUI también afectan de forma psicológica a los pacientes, en parte cuando desconocen el diagnóstico de estos síntomas”, afirma Checa, y comenta que en algunas situaciones suelen realizar búsquedas en internet para recabar información y esa información puede derivar a falsos diagnósticos, ya que en muchas ocasiones creen que presentan alguna neoplasia maligna.

A la hora de recibir el diagnóstico de los STUI, el apoyo familiar es fundamental y en un alto porcentaje de casos los familiares colaboran con el paciente, dándole su apoyo y confianza. Pero, “no hay que olvidar que el paciente es quien impide, en algunas ocasiones, que se le ayude o apoye”, indica la especialista.

Por el contrario, “también se puede dar una situación completamente diferente, y el paciente recién diagnosticado de STUI busca apoyo en su familia, aunque ellos le achaquen los síntomas a su edad o vejez”.