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El Hospital del Mar de Barcelona ha puesto en marcha con éxito una iniciativa pionera en el Estado para prevenir el dolor de espalda del personal de enfermería, uno de los principales problemas de salud del colectivo.

La intervención, validada en un estudio publicado por ‘Plos One’, evidencia que aplicar una intervención basada en un protocolo multicomponente que cuenta con la participación explícita de los afectados es efectivo para reducir el dolor osteomuscular de los enfermeros.

En el estudio, fruto de la colaboración del Hospital del Mar con el Centro de Investigación en Salud Laboral, el IMIM y el Ciber de Epidemiología y Salud Pública, han participado 257 enfermeros y enfermeras que trabajan en ocho unidades de centros del Parc de Salut Mar y el Consorci Sanitari Parc Taulí, en los que a una parte de las unidades se les aplicó la intervención y a otras no.

Esta intervención aborda el problema de dolor osteomuscular desde una vertiente múltiple, ya que “se trata de una patología con diversas causas y, por lo tanto, si se aborda solo una, el resultado es mucho menos efectivo”, ha explicado la autora principal del estudio y jefa del Servicio de Salud Laboral del Hospital del Mar, Consol Serra.

En primer lugar, ha trabajado la llamada ergonomía participativa, con la creación de grupos de trabajo con profesionales de cada unidad –incluyendo todos los turnos de trabajo afectados– para detectar los puntos de mejora y evaluar las acciones a poner en marcha.

El segundo componente se centra en la gestión de casos, con la participación de una persona encargada de hacer un seguimiento motivacional telefónico de los profesionales afectados por dolor osteomuscular, para evaluar necesidades y dirigirlos al servicio adecuado.

El último elemento de la intervención es la promoción de la salud entre los profesionales mediante el ofrecimiento de actividades saludables y de información sobre la mejora de hábitos de vida.

Descenso del dolor

Los resultados han demostrado la validez de este enfoque, ya que ha obtenido un descenso del 63% del dolor percibido por parte de los profesionales de las unidades donde no se había implementado todavía, en concreto, el dolor cervical, de hombros y en la parte alta de la espalda.

También han sido positivos, pero sin significación estadística, en el dolor de la parte baja de la espalda, y no se han registrado cambios en las cifras de bajas laborales por estas patologías.

“Estos datos refuerzan el acierto de esta vía multicomponente y de participación de los profesionales para la prevención del dolor osteomuscular en los diferentes centros, ha concluido Serra.