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Para Teresa de la Huerga Fernández-Bofill, enfermera de Continuidad Asistencial de la Fundación Jiménez Díaz y especialista en Enfermería Familiar y Comunitaria, las interconsultas agilizarán el tratamiento de los pacientes con STUI, ya que, cuando el urólogo recibe al paciente en consulta, ya tiene las pruebas realizadas y se ha evitado la primera consulta, en la que solo se piden pruebas.

Para ello, es necesario disponer de un diccionario y de un proceso de clasificación, por medio de un estudio estadístico previo de la actividad del servicio propuesto, en este caso Urología. Se deben incluir la extracción de los literales de los registros de AP, agrupación de diagnósticos bajo su código CIE10 (normalización) y la identificación de diagnósticos que tienen asociado un protocolo. A partir de esta información, se genera un diccionario de términos y otro de reglas para clasificar registros de AP.

El papel de enfermería en la continuidad asistencial de los varones con STUI tiene varias vertientes. La primera es la captación desde los centros de salud en los que las enfermeras realizan la consulta de acogida y una valoración integral del paciente, donde pueden detectar que existen problemas de tracto urinario inferior.

También tienen un papel clave al realizar el seguimiento de los pacientes crónicos, evaluando la adherencia a los tratamientos farmacológicos y no farmacológicos.

Por otro lado, llevan a cabo la continuidad de cuidados al alta hospitalaria en los casos en los que los pacientes han precisado la colocación de dispositivos, como son las sondas vesicales.

Protocolos tras el alta

En cuanto a los protocolos de atención, la enfermera especialista en Enfermería Familiar y Comunitaria comenta que se han definido los pacientes diana con necesidad de continuidad de cuidados al alta, como los pacientes crónicos complejos y otros que en situaciones agudas o crónicas que puedan beneficiarse de una intervención temprana por los profesionales de Centro de Salud o Residencia. Entre los pacientes diana encontramos a portadores por primera vez de dispositivos o con dificultad en su manejo, como son sondas, drenajes, catéteres, ostomías, urostomías… y que además precisan material para continuad sus cuidados en el domicilio.

El 35% de las altas identificadas con necesidad de continuidad de cuidados en el Hospital Fundación Jimenez Díaz son pacientes con nuevos dispositivos, y el 40% de estos pacientes son portadores de sonda vesical al alta. Desde los servicios de medicina y de enfermería, unidades de hospitalización o urgencias, cuando identifican los pacientes que precisan continuidad de cuidados al alta, se refuerza la formación que precisan estos pacientes y familiares para mejorar sus autocuidados. Además, se realiza interconsulta de enfermería de continuidad asistencial, para potenciar la coordinación entre hospital, centros de salud y centros sociosanitarios, para mejorar la continudiad de los cuidados en los pacientes de riesgo alto.

En cada alta identificada con esta necesidad, la enfermera de continuidad asistencial se pone en contacto telefónico con la enfemrera del centro de salud del paciente, para garantizar la coordinación con Atención Primaria, pudiéndose anticipar a cualquier complicación que surja al alta, programar atención en domicilio o seguimiento telefónico.