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Ocho de cada diez enfermeras y enfermeros de nuestro país expresan con firmeza que ha empeorado en el último año de pandemia por la COVID-19 la atención sanitaria y cuidados que se presta a pacientes y ciudadanía en su conjunto en los hospitales, centros de salud y otros centros sanitarios y sociosanitarios”.

Así se desprende de una macroencuesta realizada por el Sindicato de Enfermería, SATSE, a un total de 11.645 enfermeras y enfermeros de todas las comunidades autónomas durante el pasado mes de febrero y que arroja nuevos resultados sobre las condiciones de trabajo desde que se inició la crisis sanitaria motivada por la expansión el coronavirus en nuestro país, según se informa en un comunicado.

En concreto, el estudio concluye que ha aumentado en un 17 por ciento la percepción de empeoramiento de la atención que se presta a los pacientes, ya que antes de la pandemia era un 68,27 por ciento esta percepción y ahora alcanza el 85,83 por ciento.

De igual manera, una amplia mayoría manifiestan que sus condiciones de trabajo en sus respectivas unidades, servicios o centros de trabajo son peores que hace unos meses, aumentando un 21 por ciento el porcentaje de profesionales que así lo piensan. Se ha pasado de un 67,61 por ciento a un 88,96 por ciento.

Otro aspecto consultado al personal de enfermería se refiere al ambiente existente en su entorno laboral y, una vez más, aseguran que han sufrido un empeoramiento progresivo del mismo, Un 87,46 por ciento así lo consideran ahora mientras que eran un 74,38 por ciento los que lo pensaban antes de la pandemia de la COVID-19, lo que supone un 13,08 por ciento más.

La encuesta también se ha interesado por el hecho de si estos profesionales han tenido que desplazarse a otras unidades o servicios diferentes a los suyos con motivo de la sobrecarga y tensión asistencial motivada por la lucha contra la COVID-19, y un 46 por ciento aseveran que sí lo han tenido que hacer en los últimos meses.

A tenor de los resultados del estudio, la organización sindical subraya que “la pandemia de la COVID-19 ha deteriorado aún más una situación laboral estructural que todavía no se había recuperado de años de recortes en derechos y prestaciones impuestos por las distintas administraciones sanitarias públicas con motivo de la la crisis económica”.

“Las graves consecuencias del ‘tsunami’ provocado por el coronavirus en nuestro Sistema Nacional de Salud (SNS) son claras y muy preocupantes, por lo que exigimos, tanto al Ministerio de Sanidad como a las consejerías de Salud de las diferentes comunidades autónomas, que, con carácter urgente, pongan en marcha todas las medidas estructurales de recursos y medios necesarias para acabar con la actual situación”, concluye.