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Se ha presentado en Madrid el Libro Blanco de la Salud Mental en España. Se trata de un compendio que recoge la perspectiva de todos los agentes involucrados en el manejo de este problema de salud pública, así como la voz de los propios afectados. “Un libro que ofrece respuestas y recomendaciones para mejorar el manejo de la salud mental y que esperamos pueda contribuir a situarla en la agenda política y a cimentar el Plan Nacional en el que están trabajando las autoridades”.

Así lo ha explicado Olga Insua, directora general de Angelini Pharma España, la compañía que ha impulsado su creación, en la presentación de este manual que lleva por título: ‘Presente y futuro de la Salud Mental en España’.

También han participado: Pilar Aparicio, directora general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad; Celso Arango, coordinador del libro y director del Instituto de Psiquiatría y Salud Mental en el Hospital Universitario Gregorio Marañón; e Íñigo Alli, ex vicepresidente ejecutivo del Consejo Español para la Defensa de la Discapacidad y la Dependencia (CEDDD).

Han completado la mesa de debate: Ana Cabrera, directora de la Asociación Madrileña de Amigos y Familiares de Personas con Esquizofrenia (AMAFE); María Tajes, jefa de Servicio de Salud Mental del Servicio Gallego de Salud; y José Martínez Olmos, coordinador del libro y ex secretario general de Sanidad.

Cualquiera puede tener un trastorno mental

La salud mental es uno de los principales caballos de batalla a los que ya nos estamos enfrentando. “La pandemia ha puesto de manifiesto que sufrir un trastorno mental no es una cosa extraña. Cualquiera puede tener un comportamiento que se considera de ‘locos’”. Así lo ha expuesto la representante de los pacientes, exigiendo que estamos ante un problema que requiere un compromiso de toda la sociedad.

“Como sociedad debemos ser capaces de entender que somos iguales, que es necesario acabar con los estigmas, acabar con la exclusión social, fomentar las tasas de empleo (hoy están en el 17%), mejorar el apoyo educativo en los colegios y ofrecer más facilidades a las familias afectadas”, subraya. “Necesitamos más recursos para atención a la infancia y a la adolescencia y mejorar la detección en el entorno escolar”, añade Tajes.

Ratios de profesionales ridículos

En ese escenario, otro de los problemas de los que adolece nuestro Sistema Nacional de Salud (SNS) son los escasos recursos que se destinan a la salud mental. Con los datos en la mano, Celso Arango destaca que nuestro sistema tiene una menor priorización de los problemas de salud mental que la media de los países de la Unión Europea.

España está dos puntos porcentuales por debajo en gasto sanitario dedicado a este problema de salud que los países europeos. Pero no solo hablamos de recursos económicos, sino que eso se traduce en un ratio ridículo de profesionales sanitarios cualificados para su tratamiento. Así el ratio de psiquiatras por 100.000 habitantes en España es de 9 frente a los 16 que hay en los países de nuestro entorno. Siendo aún menor la de psicólogos clínicos y enfermeras de salud mental, tal como se recoge en el Libro Blanco de la Salud Mental.

Mejorar la asistencia a los jóvenes

“La pandemia ha desnudado las carencias de nuestro sistema en un ámbito que estamos viendo que está afectando a distintos segmentos de la población de manera muy distinta. Y eso está haciendo que aumenten las diferencias y las situaciones de necesidad”, ha esgrimido Arango.

Esas capas de población más afectada son: los que tenían un trastorno previo, los profesionales sanitarios, los afectados más graves, los que han tenido fallecidos cercanos y un sector al que le ha afectado más el confinamiento como es la gente joven entre los 10 y los 18 años.

María Tajes, en este sentido, ha apuntado que es necesario tener una perspectiva global y creer que los afectados van a poder mejorar y desarrollar su estrategia vital. Desde ahí crear estrategias concretas que puedan ser validadas y apostar por conseguir la financiación oportuna. “Estamos en un momento que no podemos dejar escapar ya que estamos en medio el marco financiero de la Unión Europea y  los fondos Next Generation complementarios que nos van a permitir priorizar la mejora de la salud mental”, ha aseverado.

Colapso de la Atención Primaria

Otro de los problemas que ha salido en la mesa de debate de presentación del libro ha sido el colapso de la Atención Primaria. La prevención de los problemas mentales pasa inexorablemente por la formación y atención de los profesionales de los centros de salud. Su colapso durante la pandemia y la falta de apoyo para remontar la situación está incidiendo en un empeoramiento de la prevención, asegura María Tajes.

Libro de Salud Mental

Por su parte, la directora general de Salud Pública ha destacado que desde Sanidad se tendrá en cuenta este Libro Blanco de la Salud Mental en el Plan Nacional que se está elaborando. A su juicio, la importancia de esta publicación reside en que aborda el problema desde una perspectiva 360 que ha contado con todos los actores involucrados.

Además, ha desgranado las estrategias necesarias a seguir, “algo fundamental para saber dónde priorizar en aquellas acciones que nos van a permitir avanzar”. Ha destacado que se haya incluido en el libro un capitulo sobre cómo se deben comunicar estos problemas. También sobre la necesidad de humanización en el trato de los afectados. Concluyó animando a todos los actores a trabajar conjuntamente para mejorar la atención de la salud mental en nuestro país.