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EP.- El Colegio Oficial de Enfermería de Madrid (CODEM) ha cifrado en 3.000 las enfermeras que serían necesarias en Atención Primaria (AP) en la Comunidad para que este primer nivel asistencial fuera sostenible.

En un comunicado, CODEM indica que ese sería el refuerzo mínimo necesario para garantizar “una prestación de cuidados sostenible y adaptada a la realidad” de la región.

En ese cómputo de profesionales necesarias, señalan que se contemplaría “indudablemente” la incorporación de enfermeras especialistas en Familiar y Comunitaria (el grupo más numeroso) y Pediatría, además de “aumentar considerablemente” la plantilla de especialistas en Obstétrico-Ginecológica (matronas).

“La Atención Primaria, primer nivel asistencial y puerta de acceso a la Sanidad pública para todos los ciudadanos, se encuentra en una grave situación”, ha subrayado el CODEM.

Ratios en la Comunidad de Madrid

Asimismo, recuerda los ratios de profesionales por pacientes que afectan a la Comunidad. La organización incide en que, según los datos del último informe del Consejo General de Enfermería, este primer nivel asistencial registra en la región la ratio enfermera más baja de toda España: 0,49 enfermeras, frente a la media estatal de 0,6 enfermeras por cada 1.000 habitantes.

Es decir, los 6.769.113 habitantes de la Comunidad de Madrid disponen de 4.323 enfermeras en Atención Primaria (cifra que incluye los puestos directivos y a las matronas).

Además del incremento de los recursos humanos, también ha reclamado recursos materiales, económicos y tecnológicos, “siempre apostando por un cambio de modelo en el que la Enfermera Especialista en Familiar y Comunitaria, junto con otras especialidades de Enfermería, como las ya mencionadas de Pediatría y Obstétrico-Ginecológica, tengan mayor implicación en la salud de la población, adaptando su trabajo a las competencias adquiridas”.

En este sentido, ha recalcado que esta cifra demuestra que la necesidad de enfermeras en AP en la región es “una circunstancia urgente por solucionar a través de una apuesta contundente de la Administración, que debe acompañarse del reconocimiento al desarrollo profesional de estos profesionales, incluida su capacidad de gestión para dirigir centros de salud y la prescripción firmante en el ámbito de los cuidados”.

Igualmente, ha indicado que quedan “pendientes” algunas promesas realizadas por la Administración para mejorar la atención en los centros de salud, dentro del Plan Integral de Mejora de la Atención Primaria. En concreto, este plan, presentado hace poco más de un año, contemplaba una inversión de 200 millones de euros para reforzar la atención en los centros de salud de la región durante los próximos dos años. Entre otras medidas, preveía la creación de 1.200 plazas de distintas categorías profesionales, mejoras salariales, digitalización de consultas y nuevas infraestructuras.

Plan de Recursos Enfermeros

El CODEM subraya, además, que la falta de enfermeras no solo es un problema de la AP, sino que afecta a todos los niveles de la Sanidad, tanto pública como privada. Según los datos recogidos en el citado informe sobre ratios enfermeras publicado por el Consejo General de Enfermería, Madrid dispone de 6,78 enfermeras por cada 1.000 habitantes, cuando la media de la Unión Europea es de 8,27, lo que apunta a la necesidad de 10.074 nuevas profesionales en la Comunidad para alcanzar la media de los países del entorno.

En este contexto, el Colegio de Enfermería de Madrid ha reiterado su petición para poner en marcha de manera “urgente e inaplazable” un Plan de Recursos Enfermeros que tenga en cuenta las actuales necesidades de cuidados de los madrileños para ajustar. De este modo, las ratios de las enfermeras a la necesidad de cuidados de los ciudadanos de nuestra Comunidad.

Para el CODEM, la cifra de 10.000 enfermeras (que atiende solo a criterios numéricos) “sería claramente superior” si se consideran las necesidades reales de los madrileños, “para poder asegurar el cuidado del paciente con total garantía, dando respuesta a la demanda actual de cuidados y la necesaria continuidad asistencial”, en todos los niveles de atención, desde el domicilio hasta los centros hospitalarios.

“Esta reflexión se hace teniendo en cuenta la situación actual, donde nos encontramos con una población cada vez más longeva en la que ha aumentado la cronicidad y la pluripatología y que, por tanto, se ha vuelto más dependiente y vulnerable, lo que provoca mayor necesidad de cuidados profesionales”, ha zanjado.