Seleccionar página

La piel seca o xerosis puede afectar a personas de cualquier edad. Sin embargo, es frecuente en los bebés, adolescentes que utilizan determinados productos para el acné y mujeres a partir de la menopausia. Aunque, especialmente, sucede en personas de edad avanzada, ya que el 75 % de la población mayor padece este problema.

En ocasiones, se trata de una característica concreta de la piel que no va asociada a ninguna enfermedad. No obstante, en muchos casos es un síntoma ligado a algunas tan prevalentes como la dermatitis atópica o la psoriasis y a otras menos frecuentes, pero que pueden llegar a ser muy graves, como algunas formas de ictiosis.

Los cuidados de la piel seca han centrado el primer seminario web de 2023 celebrado por el Instituto Superior de Formación Sanitaria, ISFOS, dentro de la campaña “En la piel de la enfermera”. Se trata de una acción fruto del convenio suscrito entre el Consejo General de Enfermería (CGE) y CeraVe para promover la formación de sus profesionales en los cuidados de la piel y el liderazgo enfermero en este campo.

Sesión sobre prevención y los cuidados de la xerosis

Para Pilar Fernández, directora de ISFOS, “con este encuentro hemos querido profundizar en la prevención y los cuidados de la xerosis, un problema muy frecuente que en algunos casos es leve, pero en otros puede llegar a tener un gran impacto en la calidad de vida de quienes lo sufren ya que la sequedad y el picor puede suponer problemas para conciliar el sueño o afectar a las relaciones sociales. En este encuentro hemos querido promover la detección de este problema, por el que los pacientes no siempre consultan, y revisar tanto las principales causas como cuidados ligados a su manejo”.

Durante la sesión, la dermatóloga María Teresa Truchuelo Díaz, dermatóloga del Hospital Vithas Arturo Soria de Madrid, ha explicado que “la piel con xerosis se caracteriza porque se muestra rugosa e incluso, en algunos casos, con descamación e irritación en los más extremos”. Los pacientes, apunta, “refieren que sienten la piel tirante y con picor, en algunos casos, lo que les impide descansar por las noches”.

Vinculación a fármacos

Además de ser un problema asociado la edad, la menopausia o a distintas enfermedades de la piel, la xerosis puede estar también vinculada a hábitos de vida, como el deporte al aire libre en temperaturas extremas. Asimismo, puede ser un efecto secundario de determinados tratamientos como los diuréticos y los hipolipemiantes, utilizados para el control de la hipertensión y del colesterol, respectivamente.

“En este último caso debemos comenzar por revisar los hábitos de higiene e intentar así controlar la sequedad de la piel. Si usamos jabones que no son los adecuados, podemos estar perjudicando nuestra barrera cutánea y favoreciendo la xerosis, por ejemplo. También si utilizamos una ropa que no transpire o si abusamos de un exceso de suavizante en los lavados. Cuando modificando los hábitos de vida e higiene no consigamos una mejoría, entonces, hablaremos con el profesional correspondiente para valorar una reducción de la dosis del fármaco que está produciendo la xerosis o su modificación”, señala la dermatóloga.

Recomendaciones

Por su parte, Mónica Costumero García, enfermera del Centro de Salud Monterrozas de Madrid, ha hecho hincapié en la importancia de la protección solar. “Debemos fotoprotegernos los 365 días del año, en invierno y en verano, y reponer la crema fotoprotectora con frecuencia. Esto es así para todas la pieles y aún más para las que presentan sequedad”, apunta Costumero.

Por su puesto, añade, estas pieles requieren de una aplicación diaria de productos hidratantes y emolientes, así como de limpieza suaves y respetuosos con la piel y evitar el agua muy caliente, mejor templada.

Ingredientes clave

Desde Enfermería, ha explicado Costumero, “tenemos que acostumbrarnos a leer el INCI de los productos cosméticos que recomendamos a nuestros pacientes, es decir, la lista de ingredientes. Es algo fundamental como prescriptoras que somos”.

Según ha expuesto, el INCI muestra los ingredientes en orden de mayor a menor presencia en el producto. Así, ocuparán los primeros puestos aquellos de los que contengan mayor cantidad y por debajo del 1% se presentan indistintamente. En el manejo de la xerosis, subraya, “es importante tener en cuenta que no todos los alcoholes son malos. Debemos evitar aquellos que sean secantes, pero hay otros que son grasos que no son perjudiciales para la piel seca. Las glicerinas, si aparecen, deberían estar en la mitad superior del INCI. Y luego tener en cuenta ingredientes que pueden ser muy beneficiosos como aceites, triglicéridos, ceramidas… De otro lado y sobre todo en el caso de la xerosis, recomendamos productos sin perfumes”.

Detección precoz

Además de en los cuidados, las enfermeras son esenciales en la detección del problema. Como explica Mónica Costumero, “muchas veces el paciente no acude a consulta por la xerosis y lo detectamos cuando hacemos una extracción de sangre o una toma de presión arterial. Es ahí donde debemos ser proactivas e intervenir para que el paciente sepa que se puede actuar, mejorar su piel y, por tanto, su calidad de vida”.

II Beca En la piel de la enfermera

Al término del encuentro, se ha presentado la segunda convocatoria de la Beca En la piel de la enfermera. Una iniciativa del CGE y CeraVe que busca promover el liderazgo enfermero en el ámbito de la piel y la realización de proyectos que tengan como objetivo la mejora de la calidad de vida de los pacientes a través de este órgano.

Las bases y el formulario para enviar las candidaturas están disponibles en la web del CGE y la fecha para su recepción está abierta hasta el 15 de marzo.