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La Asociación Andaluza de Enfermería Familiar y Comunitaria (Asanec) ha incidido este miércoles en la necesidad de reconocer, “de una vez por todas”, la especialidad de Enfermería Familiar y Comunitaria en el Sistema Sanitario Público de Andalucía. Según han explicado desde Asanec, “la falta de reconocimiento de esta especialidad pone en riesgo la mejora de la calidad asistencial”

Desde Asanec, coincidiendo con el Día Internacional de la Enfermería Familiar y Comunitaria que se celebra este domingo, han explicado que “las enfermeras dan siempre la mejor respuesta adaptada a las demandas y necesidades de la población andaluza” y, por ello, “hay que apostar de manera plena por este colectivo, al ser un valor de seguridad y calidad para el paciente”.

Valor para la sociedad

En este sentido, la presidenta de Asanec, María Dolores Ruiz, ha apuntado que “el mayor valor añadido que tienen las enfermeras de familia y comunitaria es, sin duda, “la atención y cercanía con los usuarios, prestando especial labor con los colectivos más vulnerables como mayores, dependientes, cuidadoras, polimedicados, pluripatológicos, pacientes crónicos; niños, entre otros”.

De esta forma, el colectivo adquiere “un especial compromiso” con los sectores sociales más desfavorecidos por razones de clase social, género, etnia, edad, discapacidad, enfermedad, entre otros, con el objetivo de “mantener un principio de equidad en el acceso a sus cuidados”, según ha explicado Ruiz.

Así, la enfermería familiar y comunitaria es la disciplina profesional que se ocupa del cuidado, prevención de enfermedades y la promoción de la salud no solo en un individuo, sino en las familias y una comunidad.

“Son profesionales altamente cualificadas que desempeñan un papel fundamental en la atención primaria de salud”. “Su cartera de servicios incluye, entre otros, la promoción de la salud, la prevención de enfermedades, la atención a pacientes crónicos, la educación sanitaria y la coordinación de la atención entre los diferentes niveles asistenciales”, han dicho desde Asanec.

Intervención en la salud pública y privada

En esta línea, la presidenta de Asanec ha destacado que “no solo se centra en las prácticas y cuidados de enfermería, también se encarga de la intervención de salud pública y sanitaria en beneficio de la comunidad, habiendo demostrado que su labor en prevención y formación es clave para no colapsar el sistema sanitario”.

“En países como Canadá, Estados Unidos, Irlanda o Reino Unido, la incorporación de las enfermeras de familia y comunitaria a las consultas de cribado y a la prescripción de medicamentos ha contribuido a resolver los problemas de la atención al ciudadano, mejorando la accesibilidad, la continuidad y la calidad de la atención”, ha puntualizado.

Bajo la premisa de ofrecer “una imprescindible atención de calidad y poner en valor del trabajo en equipo”, así como “la participación y corresponsabilización de las personas a las que prestan sus cuidados”, la enfermería familiar y comunitaria ha destacado por su “día grande” la “amplia cartera de servicios que ofrecen y sus relaciones con los agentes sociales, la Administración andaluza y asociaciones de pacientes”.

Así, en Andalucía, las enfermeras de familia y comunitarias trabajan tanto en los centros de salud y consultorios locales como en los programas de salud escolar. Además, participan en la formación de los residentes en enfermería (EIR),  en la investigación en cuidados y en la gestión sanitaria.

Relación con la Administración

Asanec desarrolla acciones para mejorar la calidad de los cuidados, favorecer los autocuidados y empoderar a la población, usuarios del sistema sanitario, para mejorar su salud. En este entramado, se incluyen tanto a pacientes como a cuidadoras, asociaciones y representantes de los usuarios del sistema público, a fin de profundizar en las competencias profesionales de las enfermeras para mejorar su eficacia, efectividad y eficiencia.

Asanec destaca la importancia de las relaciones entre las enfermeras de familia y comunitarias y los agentes sociales, la Administración andaluza y las asociaciones de pacientes. “Estas relaciones permiten mejorar la coordinación de la atención, garantizar la continuidad de los cuidados y promover la participación ciudadana en la salud”, ha matizado la presidenta de la asociación.

Las enfermeras de familiar y comunitaria colaboran también con la Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía en el desarrollo de políticas de salud comunitaria, así como con asociaciones de pacientes para mejorar la atención a las personas con enfermedades crónicas.

Además de las actividades mencionadas anteriormente, las enfermeras de familia y comunitarias también realizan las funciones de trabajo colaborativo, prescripción colaborativa, prescripción independiente, trabajo con cuidadoras de personas dependientes y con discapacidad en domicilio, y colaboración con las residencias de mayores a través de las Unidades de Residencias

“Una cartera de prestaciones que demuestra la importante labor social, de atención y prevención que desarrolla este colectivo profesional y que confirma la necesidad de incrementar, de manera permanente, el número de enfermeras y enfermeros ante la evidencia de que la dotación insuficiente de estos profesionales produce incrementos en la mortalidad y morbilidad de los pacientes, un mayor número de reingresos y alargamientos de estancias”, han concluido desde Asanec.