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La terapia cognitiva conductual (TCC) administrada por enfermeras especializadas en patologías respiratorias es rentable y reduce los síntomas de ansiedad en pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), según concluye una investigación publicada en ‘ERJ Open Research’.

La EPOC es una afección a largo plazo que causa inflamación en los pulmones, estrechamiento de las vías respiratorias y daño al tejido pulmonar, lo que dificulta la respiración. A menudo, los pacientes con EPOC sufren también ansiedad y puede provocar que los pacientes realicen menos actividad física, lo que conduce a la pérdida de la condición física, el aislamiento y el deterioro general de la salud.

El nuevo estudio revela que sesiones breves de terapia cognitiva conductual con enfermeras expertas en afecciones respiratorias reducían los sentimientos de ansiedad de los pacientes con EPOC y tenían como resultado el uso menos frecuente de los servicios hospitalarias.

La investigadora principal del estudio, Karen Heslop-Marshall, enfermera consultora de la Fundación NHS (servicio nacional de salud) de Newcastle-upon-Tyne y la Universidad de Newcastle, Reino Unido, explica: “Uno de los principales síntomas de la EPOC es la disnea. Esto es muy atemorizante y, a menudo, provoca sentimientos de ansiedad. Muchos profesionales de la salud actualmente no examinan los síntomas de ansiedad en los pacientes con EPOC, aunque pueden tener un impacto en su estado general salud”.

Y añade: “Sentirse ansioso tiene un impacto negativo en la calidad de vida de los pacientes y lleva a un uso más frecuente de los recursos de atención médica. Queríamos probar si las sesiones de TCC individuales administradas por enfermeras respiratorias podrían reducir los síntomas de ansiedad y si esto podría ser una intervención rentable”.

En este ensayo, participó un total de 236 pacientes con un diagnóstico de EPOC entre leve a muy grave. También se había examinado a cada paciente para detectar ansiedad utilizando la subescala de ansiedad ‘HADS’. Se trata de un cuestionario simple que pregunta a los pacientes sobre sus sentimientos de ansiedad y depresión durante la semana anterior. Se considera que las puntuaciones de entre ocho y diez muestran síntomas leves, 11-14 indican síntomas moderados y puntuaciones de más de 15 alertan de síntomas graves.

Reducir la ansiedad mejora su calidad de vida

Todos los pacientes que participaron en el estudio obtuvieron una puntuación de ocho o más en la escala ‘HADS’. En total, el 59 por ciento de los evaluados para entrar a formar parte del estudio tenían puntajes elevados de ‘HADS’, lo que sugiere que la ansiedad es muy común en la EPOC.

Durante un periodo de tres meses, se dio a los pacientes folletos sobre el manejo de la ansiedad o folletos y TCC. Las sesiones de TCC entrenaron a los pacientes sobre cómo desarrollar estrategias para sobrellevar la ansiedad causada por la falta de aire, para ayudar a mejorar los niveles de actividad física.

Todos los pacientes también recibieron atención médica estándar, incluidas pruebas de función pulmonar, una revisión médica y tratamientos farmacológicos adecuados. Si eran aptos, también recibieron rehabilitación pulmonar, que es un programa de ejercicio supervisado diseñado para pacientes con EPOC.

Después de tres meses, los pacientes completaron de nuevo el cuestionario de ansiedad ‘HADS’ para evaluar cómo afectaban los diferentes métodos de tratamiento a sus niveles de ansiedad. Los autores vieron que la TCC era más efectiva para reducir los síntomas de ansiedad en pacientes con EPOC que los folletos solos; en promedio, las puntuaciones de la escala ‘HADS’ de los pacientes con TCC mejoraron en 3,4, mientras que los pacientes en el grupo del folleto mejoraron en solo 1,9.

Después de verificar los registros de asistencia hospitalaria de los pacientes en el estudio, los investigadores encontraron que para cada paciente que asistía a la TCC, había un ahorro promedio de 1.089 libras en los ingresos hospitalarios y 63 libras en la asistencia en el departamento de urgencias.

Los datos tampoco mostraron ningún vínculo entre la función pulmonar de un paciente, medida por la cantidad de aire que una persona puede exhalar en un segundo, y su puntuación de ansiedad. Los investigadores dicen que esto sugiere que incluso los pacientes con EPOC leve pueden sentirse extremadamente ansiosos y, por lo tanto, se beneficiarían de esta intervención.

“Encontramos que las sesiones individuales de TCC suministradas por enfermeras respiratorias podrían reducir los síntomas de ansiedad y que esto podría ser una intervención rentable. Aunque la intervención de la TCC inicialmente llevó a costos adicionales, como entrenar a las enfermeras respiratorias en habilidades de TCC, esto fue compensado por los ahorros gracias a la necesidad menos frecuente de servicios hospitalarios”, destaca Heslop-Marshall.

“Reducir los niveles de ansiedad que experimentan los pacientes tiene un impacto significativo en su calidad de vida, así como en su capacidad para mantenerse físicamente activos y puede mejorar la supervivencia a largo plazo. Nuestra investigación muestra que el personal de atención respiratoria de primera línea puede realizar esta intervención de manera eficiente y efectivamente”, afirma.

Los investigadores dicen que no fue posible cegar a los participantes sobre el método de tratamiento que recibieron, lo que puede haber tenido un impacto en sus respuestas al segundo cuestionario ‘HADS’. Tampoco pueden determinar qué elemento específico de la intervención de la TCC, como las estrategias de afrontamiento para abordar los pensamientos aterradores, el ritmo, el control de la respiración, la distracción o el fomento de la actividad física, fue más eficaz para reducir los sentimientos de ansiedad.