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La infección del sitio quirúrgico tras una intervención en neurocirugía es una de las complicaciones más complejas a las que se enfrenta la enfermería quirúrgica especializada, dada su potencial gravedad para la adecuada recuperación de los pacientes. La investigadora de la Cátedra de Neurociencias CEU-Vithas Nisa, María Pilar Chisbert Genovés, ha estudiado en su tesis doctoral defendida en la CEU UCH los factores de riesgo de estas infecciones, bajo la dirección del neurocirujano y profesor de la CEU UCH José Piquer Belloch, director de la cátedra. Los resultados de su investigación muestran que la probabilidad de infección se sitúa en torno al 1% de los casos en este tipo de cirugías y que los factores de riesgo están más relacionados con la situación y antecedentes del paciente que con la propia intervención, según se informa en un comunicado.

En el estudio, se han analizado craneotomías y cirugías del raquis realizadas durante una década, para estudiar los casos que presentaron infección del sitio quirúrgico. Este análisis ha permitido determinar un total de 32 factores de riesgo para la cirugía craneal y 41, para la raquimedular. También se han estudiado variables como el tiempo de detección de la infección, la existencia o no de profundización infecciosa, la microbiología de la misma, el tratamiento antibiótico administrado, las medidas quirúrgicas necesarias y la evolución final del paciente, entre otras.

Según destaca la investigadora, “en los más de tres mil casos estudiados, solo un 1,6% de las craneotomías y un 0,87% de las cirugías del raquis presentaron infección, lo que demuestra que el riesgo es muy bajo en este tipo de cirugías”. De las 870 craneotomías realizadas en 710 pacientes, solo 14 presentaron infección del área quirúrgica. Y de las 2.301 cirugías del raquis en 2.090 pacientes la infección se produjo solo en 20 casos.

Sin embargo, en caso de mortalidad por la infección contraída, el estudio ha detectado dos factores de riesgo relevantes: la obesidad y la coexistencia con otras infecciones. “En los casos de cirugía craneal estudiados –añade la doctora Chisbert- sufrir obesidad duplica el riesgo de mortalidad y sufrir otras infecciones multiplica por cuatro este riesgo. En la cirugía raquimedular, ambos factores duplicaban el riesgo de mortalidad”.

Para la autora de la tesis, “estos resultados nos llevan a concluir que los factores de riesgo de las infecciones del sitio quirúrgico en las intervenciones del ámbito de la neurocirugía tienen más que ver con el estado del paciente que con la intervención en sí”. Por ello, la principal recomendación a los enfermeros neuroquirúrgicos es “extremar la vigilancia del proceso perioperatorio en estos pacientes que presentan obesidad u otras infecciones y prestarles cuidados específicos para prevenir una posible complicación infecciosa relacionada con la herida quirúrgica”, destaca la doctora Chisbert.