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El Gobierno de Cataluña acaba de aprobar el decreto de acreditación de prescripción enfermera que permitirá a las más de 45.000 enfermeros de la Comunidad Autónoma acreditarse para indicar, usar y dispensar los más de 1.000 medicamentos que no están sujetos a prescripción médica, la mayoría no financiados, y más de 4.700 productos sanitarios de uso humano, financiados. Fuentes de la Generalitat explicaban en un comunicado que el decreto detalla el procedimiento de acreditación en Cataluña, aplicando el Real Decreto Estatal, siendo el primer texto normativo catalán que regula la prescripción enfermera.

La acreditación tendrá dos requisitos: disponer del título de Grado de Enfermería o uno equivalente, y acreditar un año de experiencia profesional en este campo o, si no se dispone, superar un curso de adaptación gratuito elaborado por la Conselleria de Salud y el Consejo de Colegios de Enfermeras de Cataluña. Desde el momento de obtenerla, la acreditación capacitará a los profesionales para indicar, usar y autorizar la dispensación de productos sanitarios y de medicamentos, y distinguirá entre la acreditación para cuidados generales -colectivo de enfermeras no especialistas- o para cuidados especializados -especialistas-.

Todos los trámites del procedimiento serán electrónicos y deberán ser los mismos profesionales los que los soliciten, aunque como la mayor parte de enfermeros que trabajan en Cataluña lo hacen en el sistema público de salud -unos 30.000 aproximadamente-, el Decreto prevé un procedimiento extraordinario y más ágil para estos, durante los primeros cuatro meses. En concreto, los profesionales de Enfermería que trabajen en centros del sistema sanitario integral de utilización pública de Cataluña (Siscat) y que en el momento de entrada en vigor del decreto lleven más de un año trabajando, no tendrán que tramitar su solicitud porque serán los mismos centros los que harán el trámite, con su consentimiento previo.

En el caso de los centros del sistema público, el orden de dispensación enfermera de los medicamentos y productos se incorporará a la receta electrónica, integrada en el plan de medicación del paciente, para lo que el Servei Català de la Salut (CatSalut) prevé adecuar el aplicativo informático en los próximos meses.

Sobre las actuaciones con medicamentos sujetos a prescripción médica -que son la mayoría de los que los enfermeros utilizan cotidianamente- aún se está pendiente de que el Ministerio apruebe los protocolos y guías de práctica asistencial en los que se tiene que enmarcar su uso desde Enfermería.

Lejos de a práctica real

El Consejo de Colegios de Enfermeras y Enfermeros de Cataluña (CCIIC) ha celebrado que la aprobación del decreto, pero ha advertido de que sigue “lejos” de la práctica real. En un comunicado este martes, la decana del CCIIC, Núria Cuxart, califica de importante este decreto, ya que aunque no se acerca a lo que considera que necesitan, “representa haber traspasado la inmensa barrera” que les impedía prescribir.

El CCIIC ha explicado que para el resto de medicamentos y productos sanitarios -los sujetos a la prescripción médica- “habrá que esperar a que el Ministerio de Sanidad prepare los protocolos y guías de práctica clínica”, que según el mismo Real Decreto tiene que estar listos en noviembre de 2020. “La lucha para conseguir enmendar el gran error de la Ley del Medicamento en el que no se reconocía a la enfermera como sujeto prescriptor hace muchos años que dura, y no resolveremos definitivamente el problema hasta conseguir enmendar esta ley”, ha afirmado Cuxart.

Por su parte, la Associació d’Infermeria Familiar i Comunitària de Catalunya (Aificc) ha visto con satisfacción el inicio del proceso de acreditación, pero ha recordado que “está muy lejos de regular la verdadera práctica de las enfermeras y los enfermeros”, que entra en contradicción con la legalidad, ha señalado en un comunicado.

La entidad ha pedido al Gobierno que continúe trabajando para que este colectivo pueda lograr a corto plazo el reconocimiento legal en la indicación, uso y autorización de dispensación de medicamentos y productos sanitarios, en el marco de los protocolos y guías de práctica clínica y asistencial utilizadas en la Atención Primaria de salud.