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La secretaria de Estado de Sanidad, Silvia Calzón, y su equipo se han reunido con la vicepresidenta y el vicesecretario del Consejo General de Enfermería de España, Pilar Fernández y José Luis Cobos, respectivamente. El objetivo de este encuentro era abordar los actuales desafíos de nuestro sistema sanitario.

El primero de los puntos tratados ha sido la gestión de la pandemia por COVID-19 llevada a cabo por el Ministerio de Sanidad. En este sentido, Pilar Fernández ha recordado al Ministerio que el Consejo General de Enfermería ostenta la máxima representación de la profesión enfermera. “No tiene sentido alguno que el Ministerio esté tomando las decisiones a espaldas de quienes estamos luchando en primera línea contra la pandemia. Las enfermeras y los representantes de otras profesiones hemos conocido todas las decisiones que han ido tomando a través del Boletín Oficial del Estado (BOE) y de los medios de comunicación, y muchas de estas decisiones han aprobado medidas que han resultado insuficientes, ilógicas o ineficaces, que si llegan a consultarnos no hubiesen visto nunca la luz”, ha señalado.

Por este motivo, según se ha informado desde la institución, el CGE ha pedido a Silvia Calzón que el Ministerio deje de actuar por su cuenta e incorpore a representantes de las enfermeras en la toma de decisiones de la actual lucha contra la pandemia. “Las profesiones sanitarias somos independientes, estamos al margen de intereses ideológicos, políticos o partidistas. Por eso sólo nosotros podemos conferir a las decisiones de la fuerza necesaria para que los ciudadanos las acepten y lleven a cabo. Hay que dejar la gestión de la pandemia fuera del actual circo político para llevarla al lado de la ciencia, la evidencia científica y las decisiones independientes y profesionales. No contar con las profesiones sanitarias es ir en contra de los intereses generales de los ciudadanos”.

Una Sanidad que ya no puede dar respuesta al paciente

Respecto al futuro a corto y medio plazo del sistema sanitario, la vicepresidenta del Consejo General de Enfermería ha recordado que nuestra Sanidad “ha funcionado razonablemente bien en años pasados gracias al sacrificio de los profesionales que se han dejado la vida por los pacientes para suplir las deficiencias, en estos momentos no se está dando una respuesta adecuada a las necesidades de la población, hay que tener en cuenta factores tan importantes como el envejecimiento poblacional, el aumento de la cronicidad o la atención a la dependencia”. En este sentido, José Luis Cobos, vicesecretario de la institución, ha aseverado que llevan décadas avisando del brutal déficit de enfermeras que sufría España, “pero los políticos de todos los partidos han venido haciendo caso omiso de nuestras advertencias. Ha tenido que llegar una pandemia que se llevase por delante decenas de miles de vidas de personas para que se diesen cuenta de que en España no había suficientes enfermeras para dar respuesta a las necesidades asistenciales de los ciudadanos”.

De esta manera, Pilar Fernández ha recordado que solo se podrá dar respuesta a estas necesidades asistenciales de la población manteniendo las cotas de calidad asistencial y seguridad, “donde son claves los cuidados y la atención de las enfermeras”. La vicepresidenta del Consejo ha recordado que la formación académica de las enfermeras españolas está considerada una de las más avanzadas del mundo. “Por eso, si queremos conseguir que el sistema sanitario dé respuesta a las necesidades asistenciales presentes y futuras de la población, la profesión enfermera debe poder asumir todas las competencias profesionales para las que ha sido formada”.

Ratios de enfermeras

Los representantes del Consejo General de Enfermería han pedido al Ministerio de Sanidad empezar a trabajar de inmediato en una planificación de los recursos enfermeros necesarios a corto, medio y largo plazo para poder atender a los ciudadanos con calidad. “La pandemia ha dejado en evidencia el déficit de enfermeras que sufre España, pero no basta con lamentarnos, hay que actuar para que no vuelva a ocurrimos lo mismo nunca más”, ha asegurado Pilar Fernández.

Por su parte, José Luis Cobos ha insistido en la necesidad de adecuar las plantillas del Sistema Nacional de Salud a la ratio de los países de nuestro entorno, para ofrecer una atención sanitaria de calidad. “España se encuentra a la cola de Europa en número de enfermeras por habitante (5,3 enfermeras por cada mil ciudadanos, frente las 9,1 de media que hay en Europa).  Eso significa que, hoy en día, en España se necesitarían 142.000 enfermeras más para adecuarnos a la media europea”.

En lo que respecta a la ratio de enfermera paciente en hospitalización. El vicesecretario del CGE ha detallado que España también presenta datos preocupantes: una enfermera por cada 12-15 pacientes mientras que en Europa la ratio es de una enfermera por cada 8 pacientes.

Prescripción enfermera

Otro de los temas tratados ha sido la prescripción enfermera. Así, se ha pedido que se acelere la aprobación de los protocolos que rigen la indicación, uso y autorización de dispensación de medicamentos sujetos a prescripción médica por parte de las enfermeras y que se aceleren y coordinen los sistemas de acreditación de las enfermeras como prescriptoras por parte de las comunidades autónomas. “Hemos propuesto abordar esta cuestión en un punto del orden del día del próximo pleno del Consejo Interterritorial del SNS.  Son varias las comunidades autónomas que han puesto en marcha estos sistemas, pero quedan muchas sin dar este paso, además sería deseable una auténtica coordinación para que se realice de igual forma en todas las CC.AA., y tanto para el ámbito público como para el privado”, ha concretado el vicesecretario del CGE.

Además, se ha pedido al Ministerio de Sanidad que pongan en marcha un registro de enfermeros prescriptores y que se apruebe el modelo oficial de orden de dispensación enfermera tanto para el ámbito público como privado, así como “seguir fortaleciendo la comisión de protocolos y guías de práctica clínica y asistencial para la indicación de medicamentos sujetos a prescripción médica, por parte de las/os enfermeras/os, de cara a la pronta aprobación de los primeros protocolos”, ha manifestado José Luis Cobos.

Especialidades

El tema de las especialidades ha sido otro de los temas abordados. Para los representantes del Consejo General de Enfermería resulta urgente promover la creación de la categoría de enfermero especialista en todos los servicios de salud, así como impulsar la progresiva implantación de puestos de trabajo específicos para el enfermero especialista. Así, “resulta urgente”, como se ha señalado, la realización de la prueba de evaluación de la competencia de la especialidad de Enfermería Familiar y Comunitaria aún pendiente desde hace 15 años que se aprobó el nuevo Real Decreto de Especialidades de Enfermería y la Especialidad de Enfermería Médico Quirúrgica todavía sin desarrollar. Asimismo, “es necesario que las Comunidades Autónomas apuesten por una implantación real de las especialidades enfermeras con un número de plazas acorde a las necesidades asistenciales de la población y la vinculación real de las plazas profesionales al título de especialista”.

Otro de los puntos clave abordados han sido “los movimientos que algunos de los representantes de los farmacéuticos llevan años realizando para conseguir arrebatar competencias asistenciales a los médicos y enfermeras de Atención Primaria y generar con ello aún más beneficios económicos que los que perciben con la venta de medicamentos, cremas, productos estéticos y de perfumería. Una estrategia que se está viendo intensificada con la pandemia, buscando en la escasez de profesionales sanitarios la excusa perfecta para conseguir sus objetivos entre los que está vacunar a los ciudadanos o aspirar a realizar pruebas diagnósticas de COVID-19 en sus farmacias con el peligro de contagio que supone el flujo de pacientes con un posible diagnóstico positivo en unas instalaciones que no están preparadas para ello o la falta de preparación de los boticarios para tomar las muestras adecuadas que puede conllevar un diagnostico erróneo o lesiones en el paciente”.

“El régimen especial del que ya gozan las oficinas de farmacia no puede verse beneficiado adicionalmente por convenios con la administración pública”, ha reclamado la vicepresidenta del Consejo General de Enfermería. Por ello, ha pedido al Ministerio que reconsidere el auspicio y promoción “de actuaciones y políticas que puedan poner en riesgo la seguridad de las personas y generar un conflicto entre profesiones por la posible invasión de competencias por parte de farmacéuticos de oficinas de farmacia”.