Los consejos sanitarios han consensuado la nueva estrategia de vacunación COVID-19, que comenzará en España el 27 de diciembre. Representantes de los Consejos Generales de Médicos, Dentistas, Enfermería, Farmacéuticos, Fisioterapeutas, Logopedas, Ópticos-Optometristas, Podólogos, Psicólogos, Terapeutas Ocupacionales y Veterinarios se han reunido con Pilar Aparicio, directora general de Salud Pública, Calidad e Innovación del Ministerio de Sanidad. Los Consejos Sanitarios han aprobado esta decisión de Sanidad. También han ofrecido su “total disposición a colaborar con el Gobierno para que la vacunación se realice de la forma más rápida y efectiva para beneficio de toda la sociedad”.

Valores de la estrategia de vacunación COVID-19

Pilar Aparicio ha comunicado a los Consejos Sanitarios que los principios y valores que rigen la evaluación de grupos de población prioritarios son la igualdad en dignidad y derechos, necesidad, equidad, protección de las personas con discapacidad en situación de vulnerabilidad, interés superior del menor, beneficio social y reciprocidad.

En el documento del 2 de diciembre sobre la estrategia de vacunación, Sanidad estableció los grupos prioritarios para la primera etapa:

  1. Residentes y personal sanitario y sociosanitario en residencias de personas mayores y con discapacidad.
  2. Personal sanitario de primera línea.
  3. Otro personal sanitario y sociosanitario.
  4. Personas con discapacidad que requieren intensas medidas de apoyo para desarrollar su vida (grandes dependientes no institucionalizados).

Asimismo, en la reunión se han solventado dudas en los grupos 2 y 3. Cuando se refería a “personal sanitario de primera línea” han puntualizado que será personal de riesgo en el ámbito sanitario y sociosanitario.

Personal de primera línea

Según la actualización de la estrategia, se considera personal de primera línea el que tiene mayor riesgo de exposición por atención directa de pacientes COVID. En concreto, ha indicado por contacto estrecho y con mayor tiempo de exposición. También por tener mayor probabilidad de tener contacto con una persona con infección por SARS-CoV2. El personal del ámbito sanitario indicado es:

  1. Unidades, consultas o circuitos COVID, como servicios de admisión, urgencias, atención primaria, instituciones penitenciarias, unidades móviles y cualquier especialidad que reciba pacientes agudos).
  2. Servicios de cuidados intensivos u otras unidades que asuman estas funciones en caso necesario.
  3. Cualquier servicio de cuidado no intensivo donde se realicen procedimientos que puedan generar aerosoles.
  4. Servicios y unidades con pacientes de alto riesgo (Oncología, Hematología, etc.) y donde se tomen o manipulen muestras que puedan contener el virus.
  5. Personal de los equipos de vacunación. Se incluye personal de salud laboral y medicina preventiva que va a participar en la administración de las vacunas COVID-19.

Excluidos los cuidadores no profesionales

En cuanto al personal del ámbito sociosanitario, incluye el personal que trabaja en centros de atención a personas mayores y de riesgo, “pero diferentes a los residenciales a los que hace referencia el grupo 1”. El documento especifica que las personas que trabajan de forma estrecha con personas de riesgo en sus hogares se vacunarán en el grupo 4. Se refiere a mayores, personas dependientes, enfermos, etc. Por tanto, no se incluyen los cuidadores no profesionales (familiares, convivientes…).

El grupo 3, otro personal sanitario o sociosanitario, hace referencia a “aquellas personas que no están incluidas en la categoría de primera línea (grupo 2) que trabajan en centros y establecimientos sanitarios y sociosanitarios. En esta primera etapa la vacunación se centrará solamente en el personal que de manera específica realiza actividades que exigen contacto estrecho con personas que puedan estar infectadas por SARS-CoV-2, es decir, en función del riesgo de exposición y transmisión”.