El 30% de personas tuvieron problemas de sueño en las primeras semanas del confinamiento en España. Así lo ha revelado una encuesta online realizada por investigadores del CIBER de Salud Mental (CIBERSAM) y la Universidad de Oviedo realizada durante la fase inicial del encierro. Hasta el 31 de marzo está abierta la participación en una nueva encuesta que medirá los efectos sobre la salud del sueño tras un año de pandemia.

Resultados de la encuesta

La dificultad para iniciar o mantener el sueño fue reportada por el 24% de los participantes, y un 13% informó de sueños o pesadillas relacionadas con la COVID-19. Estos datos se han publicado el 19 de marzo, con motivo de la celebración del Día Mundial del Sueño.

Según la encuesta, las mujeres y la población joven sufrieron en mayor medida esta pérdida de la calidad del sueño. La exposición profesional a estrés, la pérdida económica, el abuso del alcohol como estrategia de afrontamiento y la mayor angustia psicológica fueron también factores de riesgo.

En concreto, el 23,9% de la población de la muestra informó dificultad para iniciar o mantener el sueño. El 12,9% reveló tener sueños relacionados con la COVID-19.  En el 6,6% de la muestra se detectaron ambos problemas.

Efectos del confinamiento

Los investigadores han indicado que “los hallazgos podrían ayudar a los sistemas de salud pública”. Así, facilita diseñar y ofrecer intervenciones personalizadas para promover la calidad del sueño en la población general. Esto podría hacerse a través de recursos de e-Salud por medio de aplicaciones para teléfonos inteligentes. También talleres de higiene del sueño online o campañas en redes sociales, todas ellas enfocadas a los factores de riesgo modificables”.

En este sentido, recomiendan limitar la exposición excesiva a noticias sobre la pandemia. Se deben evitar estilos de vida poco saludables, como el consumo de alcohol. Asimismo, se aconseja programar el tiempo libre para mantenerse ocupado con actividades relajantes.