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Visibilizar el papel de las enfermeras y poner en valor la investigación, el desarrollo y el emprendimiento en la Enfermería. Bajo estas consignas nació el proyecto Enfermeras Invisibles, que ha dado como fruto Enfermeras Invisibles: inventoras, invencibles, increíbles. Se trata de un libro que ha salido a la venta este mes de mayo, firmado por Olga Navarro y Vanessa Ibáñez, e ilustrado por Irene Bofill; en el que se recorren las vivencias y logros de 14 enfermeras reales, tanto históricas como contemporáneas.

Sus autoras, quienes son enfermeras, docentes e investigadoras universitarias; están detrás de esta iniciativa, con la pretensión de hacer justicia con las numerosas mujeres que habían realizado grandes aportaciones a la ciencia del cuidado, a la sociedad y a la Enfermería como disciplina, cuyos logros no habían trascendido en los libros de historia por una cuestión de sexo.

Además de ser poco conocidas por la opinión pública, tampoco lo han sido por quienes ejercen la profesión ni por los estudiantes de Enfermería. Sin embargo, tal y como apuntan sus autoras, son “Enfermeras que nos abrieron camino, que fueron pioneras en tiempos difíciles para las mujeres y que incluso desafiaron al sistema o a la sociedad para salvar vidas”.

Angélique du Coudray, diseñadora del primer maniquí obstétrico; Isabel Zendal, primera enfermera de la historia que participó en una misión sanitaria y de salud pública internacional; Mary Seacole, heroína negra de la guerra de Crimea; Letitia Mumford Geer, inventora de la jeringa que se puede utilizar con una sola mano; y Elvira López Maurín, enfermera militar que participó en el primer vuelo de la aviación sanitaria española, son algunos de los nombres y apellidos que conforman la obra.

El libro ilustrado, editado por el sello Plan B, del grupo editorial Penguin Random House, está disponible en librerías y otros puntos de venta.

Visibilidad la Enfermería en la pandemia de COVID-19

La pandemia de COVID-19 ha puesto en el punto de mira a las profesiones sanitarias, especialmente a las enfermeras y enfermeros. Según Vanessa Ibáñez, coautora del libro, “Creemos que se ha visibilizado el rol imprescindible de las enfermeras dentro del sistema sanitario para combatir la expansión del coronavirus SARS-CoV-2, pero que hay muchas otras funciones de las enfermeras que se llevan a cabo en el ámbito docente, de investigación o gestión que siguen sin conocerse. El rol de la enfermera que atiende ‘a pie de cama’ al paciente enfermo en el hospital es conocido y valorado, pero no así el de la enfermera que lleva a cabo funciones de rehabilitación, promotora de hábitos de vida saludable en la comunidad, investigadora o inventora de dispositivos para mejorar la calidad de vida de las personas”.

Un sector por mejorar

En cuanto a las principales necesidades para mejorar el sector de la Enfermería, Ibáñez ha señalado que “la ratio de enfermera por paciente es bajísimo en nuestro país y esto es algo que debería de cambiar; no solo para asegurar una óptima atención, sino también para garantizar la seguridad del paciente. Además, dotando a las unidades de más enfermeras podrían llevarse a cabo más campañas de educación para la salud tan necesarias para prevenir enfermedades o llevar a cabo una detección y atención temprana de patologías. Un problema con el que nos encontramos las enfermeras es que dedicamos la mayor parte de nuestro tiempo a cuidar de pacientes ‘enfermos’ y resulta casi imposible realizar actividades preventivas. Algo que es de suma transcendencia en enfermedades crónicas porque podríamos evitar la aparición de enfermedades de larga duración; evitar sufrimiento a los pacientes y sus familias y reducir además el gasto sanitario que conlleva el proceso de enfermar”.

Por otro lado, resulta “imprescindible potenciar la investigación en cuidados y reconocer la categoría profesional de las enfermeras que poseen estudios del mismo nivel académico que otras profesionales sanitarias”. Tal y como indica Ibáñez, desde el año 2010, los estudios de enfermera constituyen un Grado Universitario de 240 créditos, al igual que muchos otros estudios de cualquier ámbito (Biología, Medicina, Farmacia, Psicología…) y tienen acceso directo a estudios de máster y doctorado. Sin embargo, y habiendo pasado más de 10 años desde la incorporación de España al Espacio Europeo de Educación Superior por el que se extinguió la antigua diplomatura en Enfermería, las enfermeras españolas siguen teniendo la categoría funcional A2, que equivale a diplomatura, en lugar de la de A1, que equivale a grado.