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Las agresiones a enfermeras es un problema que preocupa especialmente a SATSE. En este sentido, el sindicato promueve la existencia del Observatorio de Agresiones en Osakidetza para hacer el seguimiento de este tipo de incidentes e intentar tomar todas las medidas de prevención posibles.  Este año Osakidetza ha notificado “más de 600 agresiones a personal sanitario” y desde SATSE señalan que la falta de personal es uno de los problemas de fondo.

La portavoz del sindicato de Enfermería SATSE, Amaya Mayor, señala que se ha detectado un incremento paulatino en los últimos años en el número de agresiones, incidentes y accidentes.

Aunque en el último año de la pandemia de la COVID-19 hay menos notificaciones de agresiones respecto al anterior, ha advertido que hay “una infradenuncia”. Mayor ha subrayado que “dentro de las agresiones se ha incrementado el número de accidentes, es decir, aquellas que son agresiones y que muchas de ellas acaban en baja”.  Por tanto, son incidentes mucho más graves para el personal que los sufren.

La falta de personal y el aumento de agresiones

En concreto, demandan más personal, porque, muchas veces, detrás de las agresiones a los profesionales sanitarios está “la percepción de ser mal atendidos”. Un problema derivado de la falta de personal. También piden reforzar especialmente la Atención Primaria.

Según consideran desde el sindicato es importantísimo gestionar bien los tiempos de espera y los ratios de personas a atender. Todo ello,  además de contar con un protocolo de atención a los pacientes y familias. De lo contrario, “los pacientes se impacientan”.

La portavoz de SATSE ha incidido en la necesidad de que los pacientes estén “bien atendidos”.  En ese sentido, ha considerado preciso  abordar la precariedad y una tasa de temporalidad importantísima. Todo ello consecuencia de la falta de personal para atender las necesidades reales.