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Las enfermeras de la Asociación de Enfermería Familiar y Comunitaria de Cataluña (AIFiCC) alertan de que este año la gripe puede ser más numerosa y quizás presentar casos más graves. Ello se debe a que ha disminuido la inmunidad colectiva al no haber prácticamente gripe el pasado año.

Un reciente estudio publicado en la revista Vaccines señala que cuando se han dado inviernos suaves con bajas tasas de incidencia de la gripe, en los siguientes años registraban casos más graves. Esto podría suponer que hasta un 48% de la población fuese susceptible a la infección por la gripe.

Ante este contexto, este año se han incrementado en 120.000 las vacunas de la gripe, que alcanzarán las 1.570.000 dosis.

“Además sabemos que haberse puesto la vacuna de la gripe se asociaría a una menor gravedad y mortalidad por la COVID. Y que sufrir el virus de la gripe y de la COVID a la vez, podría suponer multiplicar por 6 la probabilidad de morir” explican desde el AIFiCC. Por tanto, hacen “un llamamiento a la población que debe vacunarse de la gripe y de la tercera dosis de recordatorio de la COVID, que lo haga”.

Las enfermeras de Atención Primaria son conscientes de que esta campaña de vacunación será distinta. “Iniciar la vacunación de la gripe con la coadministración de la 3ª dosis de la vacuna COVID en mayores de 70 años complica la campaña, ya que deberemos tener en cuenta qué vacuna de COVID-19 debe administrarse a la persona que viene a vacunarse, que cumpla seis meses mínimo de la segunda dosis, etc. Por tanto, habrá más factores a controlar que sólo en la campaña de la gripe, pero la coadministración ayudará a conseguir mejores coberturas y una mayor inmunidad colectiva” explica la enfermera Pepi Estany, coordinadora del grupo de vacunas del AIFiCC .

También aclaran que administrar al mismo tiempo dos vacunas no supone ningún peligro. “Hay que recordar, por ejemplo, que los bebés pueden llegar a recibir hasta siete vacunas en una misma visita y en adultos tenemos también vacunas que llevan dos o tres antígenos diferentes”. Según indican, “la coadministración de la vacuna de la gripe y de la COVID no produce más efectos secundarios, ni es peligroso para la salud de la persona”. Lo que sí es necesario, señalan, “es administrar las vacunas en brazos diferentes o bien en el mismo brazo, pero dejando 4 cm entre un pinchazo y otro”.

Vacunación entre los profesionales sanitarios

La Asociación de Enfermería Familiar y Comunitaria de Cataluña también hace un llamamiento para que los profesionales sanitarios se vacunen de la gripe. El colectivo todavía se vacuna poco, el año pasado un 42,5%, cuando la propia OMS recomienda que debiera llegar a un 75%.

“Como profesionales sanitarios tenemos la obligación ética de vacunarnos, para proteger a nuestros usuarios, para protegernos y no tener que causar baja en nuestro puesto de trabajo y para proteger a nuestras familias”, comenta Estany. “No puede ser que la supuesta libertad de vacunarse o no de un profesional sanitario pase por encima del derecho a la salud y a la vida de las personas a las que asiste”, concluye.