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El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha reclamado el 8 de marzo, con motivo del Día Internacional de la Mujer, que la excelente cualificación, capacitación y profesionalidad de las más de 282.000 mujeres enfermeras que hay en nuestro país se traduzca en una mayor visibilidad y reconocimiento, así como en nuevos espacios de responsabilidad y decisión a nivel administrativo, institucional y político.

SATSE se ha sumado, un año más, a las distintas campañas y acciones reivindicativas y de sensibilización social puestas en marcha, en el marco del Día Internacional de la Mujer. Lograr una igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres que acabe con todas las dificultades y obstáculos que se sigue encontrando este colectivo eminentemente femenino, tanto a nivel laboral, profesional y personal, es uno de los objetivos de las acciones.

Problemas y barreras que conocen las más de 282.000 mujeres enfermeras que hay en nuestro país, y que suponen en torno al 85% del total de la profesión, las cuales siguen viendo cómo su excelencia profesional y laboral no se reconoce como se debería e, incluso, se minusvalora de manera reiterada por la única razón, en muchas ocasiones, de ser mujer.

“Somos referentes e imprescindibles en nuestro sistema sanitario, pero seguimos siendo invisibles para parte de nuestra sociedad y, sobre todo, para los responsables públicos y políticos que nos olvidan a la hora de situar a las enfermeras en los principales puestos de responsabilidad y decisión”, subrayan desde SATSE.

Según el Sindicato de Enfermería, es absolutamente necesario un mayor liderazgo de las enfermeras dentro de los distintos ámbitos de responsabilidad administrativa y política de nuestro país para poder contribuir de manera decisiva en la mejora de la salud, bienestar y calidad de vida de más de 47 millones de personas.

En este sentido, SATSE reclama que las mujeres enfermeras ocupen más puestos y de mayor responsabilidad a nivel, no solo sanitario (gerencias, consejerías de Sanidad…), sino también en otros ámbitos de gobierno o de representación pública, como los parlamentos autonómicos o nacional, y dentro de los partidos políticos.

De igual manera, las mujeres enfermeras siguen sufriendo estereotipos retrógrados y sexistas que ofrecen una imagen irreal y dañina, así como numerosas situaciones en las que se infravalora su labor asistencial y de cuidados con comportamientos y comentarios machistas. También la grave lacra de las agresiones, sean físicas o verbales, les afecta principalmente, apunta.

Ante esta realidad, SATSE hace también un llamamiento al conjunto de mujeres enfermeras para que “reivindiquen su lugar” dentro del sistema sanitario y denuncien cualquier obstáculo o barrera que dificulte su desarrollo a nivel profesional e impida que sus grandes capacidades de organización, gestión, e innovación logren una mejor atención y cuidados para sus pacientes y al conjunto de la ciudadanía, y contribuyan a la sostenibilidad del sistema sanitario.

“En los últimos años se ha avanzado hacia la consecución del objetivo final que nos debe unir a todas y todos de alcanzar una igualdad plena y real entre hombres y mujeres pero, sin duda, aún queda mucho camino por recorrer y muchas mentalidades y formas de actuar que cambiar para que se valore y reconozca en su justa medida la actividad asistencial, gestora, política, educadora, formativa o investigadora de las mujeres enfermeras”, concluyen desde el sindicato.