Seleccionar página

Más de 8.000 enfermeras y enfermeros de todo el Estado se manifestaron el 18 de junio en Madrid para exigir al conjunto de administraciones públicas y partidos políticos que acaben con la grave situación de abandono y precariedad que el sistema sanitario. También se reclamaba la mejora de sus condiciones profesionales y laborales para poder prestar la atención y cuidados que necesitan más de 47 millones de personas en nuestro país.

Convocados por Unidad Enfermera, integrada por las principales organizaciones y asociaciones que representan los intereses de las 325.000 enfermeras nacionales, los profesionales sanitarios han mostrado su profundo malestar y gran preocupación por la situación de nuestro sistema sanitario. Según señalan en un comunicado de prensa, lejos de mejorar, esta ha empeorado tras la pandemia de la COVID-19, ya que las administraciones públicas no están cumpliendo los compromisos adquiridos en 2020 de destinar todos los medios y recursos necesarios para salvaguardar nuestra Sanidad.

La multitudinaria manifestación también ha contado con la participación de pacientes, usuarios y ciudadanos/as. Entre las consignas y carteles que se portaron, se podía leer “enfermeras por la Sanidad, “Nuestra Sanidad no se vende, se defiende”, “Presupuesto deficitario castiga a los usuarios” o “Mas recursos y menos discursos”.

Las principales demandas de los manifestantes fueron aumentar la financiación pública destinada a Sanidad, garantizar la seguridad asistencial de los pacientes y ciudadanía con una dotación adecuada y suficiente de enfermeras en todos los servicios de salud, acabar con las agresiones a los profesionales, incluir a las enfermeras en el Grupo A, sin subgrupos, y terminar con la precariedad y temporalidad.

El recorrido se inició en la Plaza de Jacinto Benavente de Madrid y, después de pasar por el Congreso de los Diputados, finalizó junto a la sede del Ministerio de Sanidad, con la lectura de un manifiesto en defensa de la Sanidad y los derechos de los profesionales.

En dicho manifiesto se trasladó a las personas asistente el desinterés de las administraciones públicas y partidos políticos por hablar de las listas de espera, de la permanente sobrecarga y tensión asistencial, del crónico y estructural déficit de plantillas enfermeras o del resto de problemas y deficiencias que afectan a la atención sanitaria y cuidados que se prestan a más de 47 millones de personas. “Tras años de continuos recortes en recursos y medios, las administraciones públicas autonómicas no han incrementado sus respectivos presupuestos como sería necesario para garantizar en todos los servicios de salud una atención optima, rápida y de calidad”, han señalado.

La vida por los pacientes

También ha tomado la palabra el presidente del Consejo General de Enfermería (CGE), Florentino Pérez Raya, para manifestar que “España cuenta con unas de las mejores enfermeras del mundo. Unos profesionales que siempre lo han dado todo por los pacientes, antes, ahora y muy especialmente durante la pandemia, cuando se jugaron la vida para prestar su asistencia, muchas veces, sin material de seguridad”.

Perez Raya ha aseverado que “las demandas de las enfermeras han sido ignoradas por nuestros gobernantes durante años o han sido acalladas con promesas que luego incumplían de forma sostenida para pasarle la patata caliente a sus sucesores, pero si queremos que nuestra Sanidad tenga futuro, es necesario ponerlas en marcha, porque, sin enfermeras no hay salud, y sin salud no hay futuro. Es necesario invertir en enfermeras y apostar por su desarrollo profesional, ya que esto supone mejorar la calidad de los cuidados a la población española”.

Por su parte, el presidente del Sindicato de Enfermería, SATSE, Manuel Cascos, señaló que la manifestación, sin precedentes en la historia reciente, ha mostrado la unidad, fuerza y compromiso del colectivo profesional sanitario más numeroso de nuestro país y con una indiscutible cualificación que hace que sea muy demandado por los países de nuestro entorno.

Afrentas a la profesión

El presidente de SATSE ha recalcado que “no vamos a aceptar ni una sola afrenta más a una profesión que siempre da el 100 por 100 y que no va a tolerar ningún retroceso ni recorte más. Las enfermeras y enfermeros no solo aportamos salud, generamos desarrollo y riqueza al conjunto de nuestro país” y concluyó afirmando que “las enfermeras y enfermeros se han mostrado en la manifestación, tal y como son, comprometidos, coherentes, fuertes y, sobre todo, cargados de razones”.

Por otro lado, la vicepresidenta de la Asociación Nacional de Directivos de Enfermería (ANDE), Mercedes Ferro, resaltó que el cuidado de la salud de las personas, llevado a cabo de forma profesionalizada y abordado con la dignidad que cada persona y la sociedad en conjunto merece, es un derecho individual y colectivo. “Es un bien social y un valor indiscutible sobre el que se construye y garantiza la calidad de vida de la ciudadanía, por ello los servicios sanitarios o sociosanitarios exigen de una planificación, gestión y dirección competente en cada ámbito”, apunta Ferro.

Contratos dignos

Por último, Mari Lourdes de Torres, secretaria general de la Unión Española de Sociedades Científicas (UESCE), declaró ante los manifestantes que las enfermeras y enfermeros requieren ser una profesión regulada y estable con contratos dignos que favorezcan que sigan cuidando. Así se evitaría el abandono y la emigración de los jóvenes profesionales a países que reconocen y remuneran su labor.